PROGRAMA 2 SCREENDANCE: CINEDANZA & VIDEODANZA

Ser jurado en un festival de danza en pantalla es un desafío muy interesante, donde la subjetividad y la competencia cultural se ponen en juego al momento de seleccionar trabajos que son en sí mismos un ejercicio híbrido deliberado.

Estas, son obras donde sus autores quieren fusionar o tensar distintas disciplinas y temáticas que no necesariamente se cruzan, pero el omnipresente lenguaje visual que media y controla nuestro mundo (el cómo lo entendemos), nos permite articular encuentros sensibles que acercan experiencias o discursos de creadores disímiles.

Es así, que nos encontramos con obras que van desde la reflexión social al cuestionamiento del rol masculino, de la ruptura del encuadre y la narración tradicional, pasando por una investigación cinematográfica que funde el celuloide con la edición digital para conseguir fijar el cuerpo en movimiento. También aquí, podemos confrontar el pastiche o mixtura cultural, con obras cercanas a la estética de la moda, o con discursos subrepticios de género o de educación sentimental, donde el narcisismo del intérprete es una estrategia para conjugar cuadros, encuadres, planos y detalles del cuerpo.

Esta muestra seleccionada es sucesión de imágenes de seducción, algunas más crípticas que otras, pero donde el humor presente en la imagen en movimiento evidencia que nuestra vida cotidiana es una constante e inconsciente coreografía.

Raúl Miranda, Jurado FIVC 2017

 

SCREENDANCE PROGRAM 2: DANCEFILM & VIDEODANCE

Being jury of a screendance festival it’s a quite interesting challenge, where subjectivity and cultural competition are put into play, when selecting works that are, in themselves, a deliberate hybrid exercise.

These are works where their authors want to merge or tighten different disciplines and themes, which do not necessarily cross, but the omnipresent visual language that mediates and controls our world (how we understand it), allows us to articulate sensitive encounters that bring experiences or speeches of dissimilar creators.

Thus, we find works ranging from social reflection to questioning the male role, breaking the frame and traditional narration, through a film research that merges the celluloid with digital editing to get fix the body in motion. Here, too, we can confront the pastiche or cultural mix, with works close to the aesthetics of fashion, or with surreptitious discourses of gender or sentimental education, where the narcissism of the interpreter is a strategy for combining pictures, frames, plans and details of the body.

These selected pieces are a succession of images of seduction, some more cryptic than others, but where the humor present in the moving image shows that our daily life is a constant and unconscious choreography.

Raúl Mirada, FIVC Jury 2017